miércoles, 24 de marzo de 2021

Bailan suavemente el miedo con la bondad, melodía de células vibrando entre claroscuros.

Mientras, vago respetuosamente y mis pasos me guían por los aromas y hábitos de lo que llamo  hogar.  

La tetera silba y la taza invita a momentos de confort, donde humo y silencio regalan paz y empañan mis gafas que ahora miran hacia dentro.

Tiempos de romper palabras para significarlas de nuevo, para ver más allá de nuestra percepción chata, y confiar que nos haremos más humanos, que todo será más fácil, que seremos cómplices.

Dar riendas al alma, que se sabe libre, para que señoree mi vida.

Susurrar canciones de cuna para adormecer la inquietud y dejar descansar tantas emociones.

Entender el lenguaje de las plantas, el respeto a los animales, cultivar la alegría y recuperar la BELLEZA escondida por nuestros rincones.

En mi entorno el amor se viste de respeto con mascarilla, sin sonrisa y las palabras se susurran en voz alta. 

Mientras, mi corazón late, mi voluntad se hace propósito, escucho música y el hibisco siempre amigo, me regala su flor.

miércoles, 20 de enero de 2021

El collage que ilustra este post fue el resultado de una improvisación que surgió en un curso de Leibterapia y que respondía a la propuesta de plasmar cierta idea de nuestra identidad profunda. Ojeé el material gráfico y sin pensar empecé a construir con trozos recortados a mano la composición que veis. Cuando la creí terminada me llegaron las notas de Bob Dylan cantando Knockin' on Heaven's Door y fusilando el título escribí en un pos-tit  -Toc, toc, llamando a las puertas del cielo-.

La creación sea cual sea su vehículo expresa algo interior que debes interpretar y agradecer como un regalo y una revelación. Así que allí estaba esa viejecita atenta, presente, calmada, rodeada de vacío, mar y cielo. Ahí estoy yo en esa permanente insistencia de percibir aquello que aún no se ver.

Este collage cuelga de la pared del espacio donde dedico un tiempo diario a llamar a las puertas del cielo y  he percibido que a veces en mi interior se entreabren y respiro su luz

 



 

sábado, 4 de julio de 2020

De mares y sombras

"Tu te paseas con tu cultura y tus libros metidos en la cabeza y yo busco la nada". Esta es una pequeña frase, dentro de un párrafo exquisito que Julio Villar escribió en su libro ¡Eh petrel! cuando con 25 años, en un velero de solo 7 metros de eslora y en solitario decidió dar la vuelta al mundo, un viaje que realizó en cuatro años y medio (1968-1972)  sin apenas conocimientos de navegación y sin dinero.
Me impresionó entonces cuando yo era una joven de mirada curiosa y deleite por la aventura. Hoy lo releo con emoción,  me separan años, muchos,  de aquella joven y la frase que inicia este post, cobra un enorme sentido hoy para mí. Ya no me interesa tanto la hazaña de atravesar mares y conocer maravillosos lugares y pueblos, me interesa más su viaje interior. Aquella intuición del joven navegante ante su propio silencio tras meses de navegación solitaria  y su encuentro con esa "nada" que dice buscar, ese "vacío fértil"  que explica con  sinceridad y la precisión de su bitácora. 
Julio Villar no tiene fama de místico ni de poeta ni de escritor, pues para nada le sirve la fama, ni las etiquetas. Me impresiona su compromiso para  andar en libertad, cogido de la mano de su propia vida. La naturaleza por bandera y la decisión de hacerse íntimo consigo mismo. Un compromiso al que ha sido fiel toda su vida. 
¡Un camino hacia el sol!
Releer aquellos libros que brillaron para mí es mi tarea de este verano. Una manera de agradecer lo que importó y en la mayoría de ellos sigue importando.
Para l@s amantes del mar, para l@s solitari@s, para l@s que aman la vida... ¡Eh petrel!

lunes, 29 de junio de 2020

Son las 7:00 a.m cuando inicio mi diario caminar orilleanndo la playa, hoy absolutamente vacía. 

                                                                                                        El cielo se esparce en grises
para dar a las olas cierto aspecto de camuflaje, que acompaño con mis gafas de sol.  
Se me hace raro no ver a las cuatro o cinco personas habituales: la joven  yogui que viste túnica de gasa con la que danza sus asanas y se desnuda para el baño; el hombre mayor que sentado encima de un tronco contempla meditativamente el horizonte; el joven subido a su tabla de surf, aprendiendo la difícil asignatura del equilibrio; la octogenaria atlética que me adelanta cada día  con un paso rápido hacia la eternidad y yo misma caminando sin intención alguna dejándome acariciar por la brisa y el agua. 
Otros van llegando, más tarde, para ejercer también su particular ritual con el mar como altar.
Disfruto de este momento del día y entro lentamente en las aguas frías para nadar sin guardar la ropa y escuchar de cerca el silencio de las olas cual lamento por la ausencia de luz.
Tranquilas, les digo, que por el horizonte ya empieza a clarear... 

martes, 23 de junio de 2020

Vuelvo al lugar donde quiero estar en este tiempo. Abiertas las heridas para ser atendidas por un gregal avivado que susurra sobre el mar remedios para mis males.
Mi mar, que atendió tantas súplicas, que derrotó tantas inquietudes, hoy me recoge de nuevo en un acto de salvamento que sólo yo puedo agradecer. Me aleja, me trae y me deja flotar mientras el cielo me sonríe y el sol me reconforta.

Salimos lentamente de un tiempo difícil y plagado de miedos. Caminamos con heridas de incertidumbre y dolores nuevos, intentando llevarnos al corazón alguna alegría que sirva de muleta y guía.

Y aquí estoy, en la vida, sintiéndola como una oración y un gozo, como un camino y una meta. Rodeada de naturaleza y de silencio, solo interrumpido por los sonidos amigos: el viento, las olas, el canto estruendoso de las gaviotas, el trino delicado de los ruiseñores, las voces queridas y algunos pensamientos impertinentes.

Vivir decía en el meridiano de lo que És y lo que Soy, entrenándome en el presente que no cesa. Hundiendo el sufrimiento en la marmita mágica de lo que ya pasó y esperando que el druida adivine mi propósito y me sonría.

miércoles, 27 de mayo de 2020

De confinamientos y otros relatos 9


Pues aquí ante el espejo, recomponiéndome el gesto y el flequillo, calzándome zapatillas de paseo para salir embozada a pisar asfalto y adoquines. Son las 7 de la mañana. 
Mis andares van por rutinas urbanas, pero mi vocación viaja a un mar amigo, recibiendo el viento en el cuerpo y la arena repicando en mis piernas. Regreso a los cielos amplios poblados de nubes que bailan al ritmo de las olas, como mi corazón. Allí no hay ansiedades ni miedos, ni mascarillas apesadumbradas,  solo naturaleza manifestándose a cada segundo hasta envolverte de vida.

Luego entrar en el mar,  la caricia de las olas en la piel, el frescor de las aguas, el olor salino y de nuevo el infinito cielo fundido con el océano y el alma. Y siempre, siempre, el sonido de mis voces amadas que vienen, que van, que dicen, que ríen....

Volver al jardín,  tumbarme en la hamaca azul para observar el perfecto acoplamiento de las ramas de la morera con las del viejo albaricoquero de tan dulces frutos y disfrutar de esa sombra. Oír los trinos de los jilgueros, los martinetes y entrever el planear de las gaviotas.
Girar la cara para ver la magnolia cambiar sus hojas y llenarse de un verde claro dónde reflejar la luz y esperar el goce de sus aromáticas y espectaculares flores. Allá el jazmín trepando por la columna hasta esconderla en una nube de flores blancas de aroma dulce. 

Levantarme, dar unos pasos y sonreír al comprobar cómo los dos olivos que unimos como pequeño homenaje a Biel y Jan crecen y dan frutos igual como ellos.

En este tiempo esa es la "normalidad" que amo y que pasea mi recuerdo.




jueves, 14 de mayo de 2020

De confinamiento y otros relatos 8

Las luces del amanecer perfilan nubes y se le hace espesa la llegada al día. 
Desde el interior, la belleza es condición de tranquilidad y se advierte cierta disposición  al orden. Todo es un transitar lento, como si el tiempo ya no acuciase.
Entre sábanas una nube de pensamientos simula organizar esta jornada tan idéntica a las otras y  percibes que tu agenda destila aburrimiento.
¿Tan idéntica? te preguntas mientras te levantas de la cama con el sopor colgando en bandolera.
Pones la tetera a hervir y silbas una canción sin límites ni exigencia de afinación.
¿Tan idéntica? te repites, y decides atender a lo nuevo cambiando la bolsita de té por una infusión de manzanilla.
Te vienes arriba y en pijama  subes al terrado con la infusión, la tostada y los ojos empañados de novedad y ante un cielo proyectado de grises hasta el mar, crees percibir un haz de luz por el que se desliza una alegoría  y te emocionas...
¿Tan identica?... 
  

martes, 28 de abril de 2020

De confinamientos y otros relatos 7


Hay momentos que aparentemente no parecen tener ninguna trascendencia aunque...
Estoy leyendo mientras recibo mi dosis diaria de sol que me calienta por dentro, cuando  inesperadamente un viento intencionado y fresco me llena de realidad. Levanto los ojos y observo la danza de las palmeras mecidas por el empuje del aire, los trinos distintos de muchos pájaros, motores, ladridos y voces ya des-confinadas y alegres. Me quedo ahí en esa contemplación,  cuando un recuerdo me aviva el corazón: yo de niña sintiéndome volar al aviso de otro viento, o tal vez el mismo, soplando con fuerza sobre mi rostro y desde una calle de noche sin luna,  creo sentir el palpitar de las estrellas, mas allá de los edificios llenos el frío y pena, Más allá de aquel mundo chato y penitente. Siento algo cálido en el corazón que me lleva lejos...
Salvé aquel momento del olvido que hoy ha sido revivido desde mi otro mundo, el que ahora me acoge  al ritmo de estos aires que aquí y ahora mueve palmeras.
Sé que el viento es el correo del tiempo, lleva y trae momentos significativos para una vida, momentos aparentemente sin trascendencia que se inscriben en la memoria de los tiempos para completar y entender el Gran Mandala de una vida.

jueves, 23 de abril de 2020

De confinamientos y otros relatos 6


Tal vez vivir esta época como un peregrinaje interior. 

La peregrina lleva poca carga pues necesita aliviar el peso para andar ligera. Sabe que a la meta se llega dejando atrás aquello prescindible. La sencillez ayuda a la alegría. 
Camina disfrutando de los bosques límpidos, de las aguas que corren, del cantar de los vientos y de las lunas. 
Acoge la incertidumbre y atiende a sus sombras que a veces se hacen peso. 
Entiende que el camino es largo y que al llegar a ese lugar "sagrado" agradecerá el encuentro, llenará el espacio de bellas oraciones  y quemará las botas ya viejas junto con todo lo que pareció importante, pero tras el silencio ya no lo es.
Y volverá, porque ningún peregrinaje concluye con la llegada, sino con el regreso.
Ya caminó entre luces y sombras, se sorprendió y se enfadó, se embelesó y salió huyendo. Ya murió a lo viejo, ahora llega el momento de renacer. El espíritu de la noche le revela rutas,  e infinitos pasos la llevan hacia una serenidad construida latido a latido. Camina atenta, respira tranquila y canta canciones al viento para que se conviertan en ecos. 
Regresar, sí
Quizás, con suerte, nos lleguen esos ecos y nos contagien la ligereza de su caminar.
Tal vez...

domingo, 19 de abril de 2020

De confinamientos y otros relatos 5

En estos días de interiores con lluvia, algunas palabras revolotean  y quieren ser ordenadas y escritas en mi libreta/diario. Escribir(me) y escribir(os). Expresar en mi diario es un bien que practico desde hace muchísimo tiempo. Es un acto de onda intimidad.  Abrir la libreta, observar páginas llenas de letras, anotaciones en MAYÚSCULAS para recordar lo importante de entonces, tal vez ahora ya no resuene igual.... el tiempo. Observar algunos dibujos coloreados,  recortes para no olvidarme, sonreír al pasado y  desenroscar la pluma azul de tinta negra para trazar aquellas letras que quisieron ser salvadas y manifestar algo nuevo que llevarme al alma.
En tiempos de barbecho formulo una pregunta y en silencio espero la inspiración o la revelación, dos cosas distintas: la primera me habla al oído con palabras bellas de cosas que creo reconocer, la segunda me desvela secretos a voces. Escribir para saber.
Siempre que puedo promuevo la escritura interior , escribe, escribe, escríbelo!!
Algunas veces el relato se enroca hasta hacerse grave, como palabras caídas de una catarata al fondo de un lago para nunca ser  leídas. Metáforas que solo yo entiendo y que me abren grietas hacia la luz. O poemas pequeños, simpáticos como el canto de una abubilla. Palabras enroscadas que, hartas del confinamiento, se revelan buscando su propio mensaje.
Escribir armoniza mi ego con mi alma en un baile extremadamente complejo pero siempre,
 cuando sincronizan el paso, vuelan luciérnagas.
En fin ... ahora toca pasar la aspiradora.....

lunes, 13 de abril de 2020

De confinamiento y otros relatos 4


Hoy los cielos vienen oscuros, de nubes grises, uniformadas, sin grietas. Es tiempo de lluvia.
Vuelve otro día para ser vivido y comenzar mis rutinas: yoga, lecturas, meditación, comidas, entretenimientos, músicas y llamadas para oír y ver tras las pantallas a los amad@s... cuánto añoro sus abrazos!
Vivo con la impresión de que los días se repiten. Los hábitos, el tiempo cronometrado, dan cierta seguridad (si es que hay algo que la dé). El tiempo interno es diferente, puede dar luz a la noche, abrirse a algo mayor y más profundo,
llenarnos de presencia, darnos confianza, aceptación, fuerza o también convocar a nuestros miedos a tomar un te.
Estamos abrumados pero tenemos tiempo, tanto como nos ha faltado en nuestra anterior vida. Tiempo para hacer, para ser, para explorarnos, para sentirnos, para amarnos, para jugar. Tiempo para crear, para descubrir nuestra interioridad, repasar nuestra bitácora vital por si entre los pliegues del bolso hemos perdido algo importante, escribir(nos),  aprender a navegar sobre estos mares inciertos sin perder rumbo o para no hacer nada, sólo mirar como las gotas caen sobre una calle sin paraguas, sin niños chapoteando y escuchar sus notas.
Tiempo para sentir nuestra humanidad.







viernes, 10 de abril de 2020

De confinamiento y otros relatos 3



"Fue en ese cine, te acuerdas, en una mañana -Al Este del Eden-..."  

Hasta siempre Aute, tu sensualidad y la belleza de tus canciones me han acompañado siempre y recorren muchos de mis momentos salvados para el recuerdo. 
Mientras, nos adaptamos a una vida extraña, que a todos nos cuesta digerir.
Me cruzo camino del mercado con caminantes anónimos, con mascarillas y guantes, por calles vacías de gestos y voces.
Pensar en un mundo mejor se me perfila tan utópico com distópica parece esta pandemia.
Y en ese espacio de incertidumbre releo a la maestra budista Pema Chodrom, su libro "Cuando todo se derrumba" y pienso que las cosas que parecen derrumbarse hoy tal vez ya lo estaban. Pema me susurra con la calma de su enorme experiencia que desde la práctica  meditativa aprendió a  desprenderse del miedo y de la esperanza, al advertir que ambas son construcciones del ego. 
Son las 12 y Laia Monserrat nos invita a meditar con ella y tras la pantalla del ordenador unas encinas se muestran recordándonos los bosques que ahora, desde la ciudad, son recuerdo y su presencia nos llama a  sentarnos y sentirnos (en facebook Presencia zen en abierto).
Mi práctica me ayuda y creo que ayuda, tal vez trabajarnos desde lo interior es lo más comunitario y constructivo  para un tiempo de esfuerzos y solidaridad, de valores y serenidad. 
Situarnos en nuestro centro para ver a los otros desde el suyo trabajando juntos por el bien común, para construir redes de apoyo mutuo, para cambiar lentamente nuestro entorno y tal vez algo importante cambie en el mundo.

" .....James Dean tiraba piedras a una casa blanca, entonces te besé....." 

miércoles, 1 de abril de 2020

Del confinamiento y otros relatos 2

Empiezo este escrito y en el aleatorio del Spotify suena "What's love got to do whit it" y la voz de Tina Turner inunda la habitación, así que interrumpo este escrito para bailar (............) Me gusta llenar mi cuerpo de su voz. Es un buen momento, lo aprovecho, hay muchos en el día aunque otros no.
El día después de mi aniversario, ya confinada, un intenso desasosiego me mordió el cuello, anudó mi estomago y me tensionó el cuerpo. Lo recordé, era un viejo amigo que hacia décadas que no me visitaba.
La niña de la foto convivió con él durante un largo tiempo.
A esa niña le explicaron unas monjas de amplias tocas la leyenda bíblica del Diluvio universal y el arca de Noé y el miedo a la lluvia que todo lo destruía se apoderó de su alegría.
Convivió con ese miedo que no sabía explicar, siempre pendiente del cielo. Cuando estaba despejado se sentía muy feliz y segura  pero cualquier asomo de nube la paralizaba para llenarla de desazón temiendo de nuevo el final.
Una tarde de truenos y relámpagos, de intensa lluvia y oscuridad, llegó la hora de su clase de solfeo y su madre le indicó que se preparase para la salida. Ella, llena de ansiedad se negó, pataleó, lloró desesperada pero nada de eso cambió la regla de la rutina de los martes. Su madre la sacó a la calle donde diluviaba por encima de su paraguas que se vencía por el viento y una vez allí,  a la intemperie, inesperadamente, milagrosamente  y por primera vez en mucho, mucho tiempo se sintió tranquila, extrañamente relajada y feliz.
A partir de entonces aprendió a amar la lluvia y a ser valiente.
Aquel miedo ancestral se escondió vencido en la cajita oscura del inconsciente para volver cuando se diesen las circunstancias apropiadas.
Han pasado muchos años desde esta historia y el tiempo ha sido para mí un  compasivo guía. He buceado, a ratos,  por mis fondos oscuros. Lo que aprendí me ha servido, también ahora, cuando a ratos aparece esa criatura del apocalipsis para amenazarme con morderme la nuez y luego tragarme. Hoy lo saludo, lo acojo mientras me tumbo para relajarme y agradezco tanta felicidad vivida y por vivir, corro con él pasillo abajo, pasillo arriba convocando a la dama Adrenalina para que lo agote y cansado se retire más pequeño, menos violento a  su cajita cada día más diminuta.
Ahora suena The Best y no dudo, os dejo, debo tomar de la mano a la niña del relato para bailar, las dos nos lo merecemos!
Gracias Tina!


lunes, 30 de marzo de 2020

Del confinamiento y otros relatos

Y hoy llueve, tras los cristales un cielo gris oculta un sol que me ha sido amigo y consuelo en horas bajas de tanta incertidumbre. Tiempos históricos, cambios de paradigmas que deberemos orientar al bien común, intransigentemente hasta dignificar lo humano, lo interior, lo generoso, lo próximo, lo igual. Despedir lo que nos ha destruido, la avaricia, ese deseo desmesurado que nos ha llevado a un callejón sin aire por el desprecio de los poderosos.
En este confinamiento un montón de voces hablan entre balcones, conversaciones sin intimidad, abiertas a la calle, a la ciudad, al mundo.  Aprendiendo a abrazaros desde las pantallas sin saber cuándo podremos abrazarnos sin miedo. Aplaudimos a nuestros sanitarios, yo a todos, a todas y a mi hermana que cada día se traga el miedo mientras se calza la mascarilla para atender a los enfermos. A mi pareja que salta bien temprano de la cama para que los más necesitados tengas todo el soporte que necesitan.... Tantos y tantas personas generosas y arriesgadas desplegando amor en forma de coraje.
Todo esta cambiando y el mundo tendrá que cambiar.
Tomemos mayor conciencia de nuestro SER, cada uno y todos juntos elevando nuestra conciencia de seres libres!
Dejémonos sentir la vida, sentémonos para sentir y construyamos en nuestras mentes y en nuestros corazones otra manera de vivir más humana y hagámosla real.
Ya nadie puede salvarse solo.
Y hoy llueve......decía.

sábado, 29 de febrero de 2020

Al dictado del observador...


Ahora tienes tiempo, te dicen. Recuerdas el Eclesiastés: "Todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo..."  y su percepción, añadirías. Piensas en la maravilla de los distintos tiempos que te han habitado: el tiempo de lo imaginario que creó tu resiliencia a la adversidad; el tiempo de lo mítico que te regaló la comprensión de los arquetipos; el tiempo de lo onírico y sus imágenes caóticas, sin sucesión, para interpretar lo oculto; el tiempo de la vigilia dónde manifestar tu esfuerzo cotidiano para reanudar lo que dejaste ayer; el de la fragmentación, un tiempo loco sin sucesión ni perspectiva, sin aprendizaje.  
Estos y otros tiempos aún siguen viviendo en ti, manifestando tu ser, aunque ahora el tiempo de la revelación se abre para ti y viste tu conciencia de flores de sabiduría, de lentitud para la interioridad, donde te observas con perspectiva y unes todas tus partes para darles significado y descifrar tu enigma, para reunir lo que has creado y agradecer lo que tu alma ha expresado, para sentir como tu historia ha ido impregnando de conocimiento tu humanidad. 
Un espacio real desde donde dialogar con tus espejos.....

Foto Montse Subirats
Text propi

jueves, 13 de febrero de 2020

Al dictado del observador....

Sigues tu peregrinaje y llegas a la puerta de la Basílica. Sientes cansancio aunque tu mochila apenas pesa ya. Necesitas entrar al espacio que ayer fue puente entre tierra y cielo,  lugar para lo sagrado, aunque hoy vuelva a estar ocupado por mercaderes... Grupos de turistas hacen fotos y no reparan, tal vez abrumados por las prisas, que no podrán llevarse la luz que proyectan los vitrales. Sólo está ahí para sentir.
No llegas de vacío a la meta, traes como ofrenda la vida que viviste y el tiempo nuevo que te espera.
Te acercas a encender  una vela,  quieres quemar el tiempo viejo, oler su esencia, quieres salvar para tu historia este momento, pero sólo puedes echar una moneda para que se encienda una lamparita con forma de cirio. ¿Qué ha pasado con los ritos? preguntas...
Te llaman la atención los corazones dorados de las imágenes del fresco que parecen hablar al tuyo.  Cargas a tu espalda la mochila, aún queda camino. 
Sonríes e inicias la liturgia del regreso.

Foto y texto propios




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domingo, 9 de febrero de 2020

Al dictado del observador....

Pasas las páginas del periódico sin leerlas, aunque reparas en la sección de obituarios y allí pronuncias en tu interior  los nombres de todos aquellos desconocidos, como una oración. También agradeces que el tuyo hoy no esté en esa lista.
Respiras y ves tras los cristales de la cafetería una ciudad llena de historias, de sufrimiento.
Muchas almas ignoradas y obsesionadas en sobrevivir a pesar de la dureza.
Son las 9 de la mañana...
Sin convocarla, una bocanada de aliento te llena de vida, aunque nunca sabes si te pertenece o es ella la que te vive a ti. Ese pensamiento acapara tu mente mientras te levantas y pides la cuenta.
Y ahí te lanzas, vestida de esa soledad ineludible, a navegar por un océano de historias, de pesares, de almas que bogan también solas, como tú,  describiendo estelas que desaparecen al instante.

Inesperadamente un aire violento te revuelve los recuerdos y un vértigo recorre tu espinazo .... Miras al cielo y la ves, ella está allí... de nuevo... tan maravillosa!!!!!

Foto captada al vuelo
Texto propio

viernes, 7 de febrero de 2020

Cuando ya no estás.....


Recuerdo que me explicabas  las formas del agua cuando en el rio te bañabas llena de alegría y cielo. Miro en el álbum con tapas de piel de serpiente aquellas pequeñas fotos recortadas en crestas, donde siempre reías. Tú a quién tan poco vi reír. Joven, altiva y risueña con tu cámara de fotos siempre colgando en bandolera que recogía  perfiles, amigos y paisajes en blanco y negro. Una niña que vivió una guerra. Una niña que vivió una guerra! Una piedra en el corazón de tu vida. Observo  con atención los detalles de aquella joven que no conocí, tan feliz, tan llena de vida y de futuro. Desde aquí donde estoy ahora, también conozco tu dolor y la decepción que atravesó tu historia pero aún así entiendo el sentido de aquel momento donde entre amigos, en el mar, sentiste aquella plenitud  que te pareció infinita....
Aveces un momento redime una vida.....

Foto Teresa Santamaria
Texto propio

sinzapatosdetacon.blogspot.com

viernes, 31 de enero de 2020

Del poemari "Bombolles de sabó......"


Dorms


i un aire de placidesa
omple la petita habitació de parets blanques
d'una mena de sentiment
semblant a l'harmonia.
La gata Arwin indolent i amiga
vetlla perquè tot es faci
amb la pauta adequada i res
alteri el teu respirar calmat
ni aquesta mena d'equilibri calorós  i tanquil
que s'ha instal.lat entre nosaltres.
L'ànim rialler i mogut que fa moments
regaleves
ens ha abandonat i ara passeges
per un firmament de somnis privats
on ja no estem convidades.
La Mon et mira entre curiosa i embadalida,
la fidel gata descansa confiada
al seu costat
trencant el silenci amb el seu ronc
i jo aclaparada de present
sento que aquest moment
mereix ser salvat.


Foto y texto propio

Al dictado del observador...

A estas alturas del partido te enamora la lentitud, la pausa, los tonos suaves, las harmonías antiguas. Lentamente vas siendo quietud y arraigo. Pisas la tierra y sientes las raíces encarnadas a tus pies regalando solidez y sobre tu cabeza aquel cielo protector de cuando eras niña.  Ya has conocido la manifestación de una inteligencia profunda y creadora que se expresa en la bondad y en la belleza y toda tu verdad se abre a ese encuentro. Algo profundo y providencial que te guía y confías, por fin confías. Algo universal que está a disposición de todos.
Así te sueltas en el mar y te abrazas al árbol que cada primavera es un prodigio de belleza. Besas en los lábios a tod@s tus amantes  y una voz de libertad te susurra bajito: Salta sin miedo!

Foto i text propi

Bailan suavemente el miedo con la bondad, melodía de células vibrando entre claroscuros. Mientras, vago respetuosamente y mis pasos me guían...